Mayra Ariza | Vaginismo y Dispareunia

Vaginismo y Dispareunia: Descifrando el dolor en las relaciones sexuales

Muchas mujeres experimentan dolor o dificultad durante las relaciones sexuales, lo que puede generar frustración, ansiedad y afectar significativamente su calidad de vida y la de su pareja. Dos de las condiciones más comunes que causan estas molestias son el vaginismo y la dispareunia. A continuación, exploraremos en profundidad estas dos afecciones, cómo identificarlas y las consecuencias que pueden tener en las relaciones de pareja.

¿Qué es el vaginismo y la dispareunia?

  • Vaginismo: Se caracteriza por contracciones involuntarias de los músculos de la vagina que impiden o dificultan la penetración. Es como si la vagina se «cerrara» ante la intrusión.
  • Dispareunia: Se refiere al dolor persistente o recurrente durante o después de las relaciones sexuales. Este dolor puede ser superficial (en la entrada de la vagina) o profundo (dentro de la pelvis).

Aunque ambos trastornos pueden coexistir, es importante diferenciarlos:

  • Vaginismo: El principal síntoma es la imposibilidad o dificultad para la penetración debido a las contracciones musculares. El dolor puede estar presente, pero no siempre es el síntoma principal.
  • Dispareunia: El síntoma principal es el dolor durante o después de la relación sexual. La penetración puede ser posible, pero es dolorosa o muy dolorosa.

¿Cómo identificar si sufres de vaginismo o dispareunia?

Si experimentas alguno de los siguientes síntomas, es recomendable consultar a un profesional de la salud:

  • Dolor: Sentir dolor durante o después de las relaciones sexuales.
  • Dificultad para la penetración: Sentir que la vagina se cierra o se estrecha durante el intento de penetración.
  • Miedo o ansiedad: Anticipar con temor las relaciones sexuales.
  • Tensión muscular: Notar tensión en los músculos de la pelvis o alrededor de la vagina.
  • Sangrado: Pequeños sangrados después de las relaciones sexuales debido a las contracciones musculares.

Causas del vaginismo y la dispareunia

Las causas de estos trastornos pueden ser físicas o psicológicas, y a menudo son una combinación de ambos factores. Algunas de las causas más comunes incluyen:

  • Infecciones: Infecciones urinarias, vaginitis, herpes genital.
  • Trastornos hormonales: Menopausia, desequilibrios hormonales.
  • Problemas físicos: Endometriosis, quistes ováricos, fibromas uterinos.
  • Traumatismos: Episiotomías, desgarros durante el parto, procedimientos quirúrgicos.
  • Factores psicológicos: Miedo al dolor, experiencias sexuales traumáticas, ansiedad, depresión, baja autoestima.
  • Episodios traumáticos: Como encuentros sexuales desafortunados y traumáticos que han ocasionado miedo en la mujer.

Consecuencias en la relación de pareja

El vaginismo y la dispareunia pueden tener un impacto significativo en la relación de pareja:

  • Distancia emocional: La dificultad para tener relaciones sexuales puede crear una distancia emocional entre los miembros de la pareja.
  • Frustración y resentimiento: La pareja puede sentirse frustrada y resentida si no puede satisfacer las necesidades sexuales de su pareja.
  • Problemas de comunicación: La dificultad para hablar sobre la sexualidad y el dolor puede generar conflictos y resentimientos.
  • Baja autoestima: El vaginismo y la dispareunia pueden afectar negativamente la autoestima de la mujer, lo que puede repercutir en otras áreas de su vida.
  • Riesgo de separación: En casos severos, estos trastornos pueden llevar a la ruptura de la relación.

¿Qué hacer si sospechas que tienes vaginismo o dispareunia?

Si sospechas que puedes estar sufriendo de vaginismo o dispareunia, es importante que consultes a un profesional de la salud. Para el área orgánica, con un ginecólogo que puede realizar un examen físico y para la afectación psicológica con una sexóloga clínica (recuperación del miedo a la penetración) que con una evaluación psicológica determinará el diagnóstico y recomendará el tratamiento más adecuado.

Tratamiento

El tratamiento del vaginismo y la dispareunia suele combinar enfoques físicos y psicológicos. Algunas de las opciones terapéuticas incluyen:

  • Fisioterapia del suelo pélvico: Ejercicios para relajar y fortalecer los músculos del suelo pélvico.
  • Terapia sexual: Técnicas para abordar los aspectos psicológicos del trastorno, como la ansiedad y las creencias negativas y desensibilización sistemática y otras técnicas más para recuperar el bienestar sexual.
  • Lubricantes: Pueden ayudar a reducir la fricción y el dolor durante las relaciones sexuales.
  • Dilatadores vaginales: Se utilizan de forma gradual para aumentar la tolerancia a la penetración.

Conclusión

El vaginismo y la dispareunia son condiciones tratables que no deben ser ignoradas. Con el tratamiento adecuado, muchas mujeres pueden superar estos problemas y recuperar una vida sexual satisfactoria. Si estás experimentando dolor o dificultad durante las relaciones sexuales, no dudes en buscar ayuda profesional. Un terapeuta sexual (sexóloga clinica) puede brindarte el apoyo y las herramientas necesarias para superar estos desafíos y mejorar tu calidad de vida.